lunes, 23 de enero de 2012

20/01/2.012, 21/01/2.012 & 22/01/2.012 - Tic, tac, toe...

Estos tres días forman mi fin de semana pasado. ¿Por qué voy a escribir sobre él? Porque creo que los acontecimientos merecen ser escritos. La verdad, el Viernes fue un tanto extraño. Llegas a primera hora y la persona a la que vas a saludar te pasa por delante sin mirarte siquiera. Se te cae el alma al suelo.

Entras silenciosamente y sin hacer ruido a Filosofía. Te sientas e intentas prestar atención a lo que dice la profesora, pero te es imposible. Tu cabeza está en otra parte. Está con otra persona. Podrías decir que si esa persona fuera la que estuviera dando clase estarías dedicándole toda tu atención.

No recuerdo qué más pasó el Viernes. No quiero recordar nada.

El Sábado fue un día especial. Estábamos celebrando el cumpleaños de Sebas en su casa. Fue awesome, como dirían Eva y Mercedes. Impresionante, ¿no? Increíble. Lo mejor fue cuando llegó el momento de cantar en SingStar, eso sí que fue awesome de verdad. Para colmo, me tocó cantar Carolina, de M-Clan, lo cual inevitablemente me recuerda a Fran, y eso a Carmen. Piense lo que piense, es así.

Y cuando estás de nuevo, solo en tu casa, la soledad, más que nunca, te ataca con todas sus fuerzas, recordándote que, o bien es verdad que te está haciendo el hueco, o bien te lo estás imaginando. Ninguna de las dos posibilidades te gusta.

No dices nada por miedo. Te contienes. ¿Qué te queda ahora? Seguir aguantando pensando que algún día las cosas van a cambiar cuando nunca van a hacerlo. Llevas así un año y casi dos meses, ¿cuánto tiempo vas a poder soportar esto hasta que estalles?

El Domingo por la tarde, esta amiga, la soledad, se presenta personificada en tu casa en forma de fantasma que se queda a tu lado susurrándote promesas al oído. No prestas atención, no quieres cometer ninguna locura. De vez en cuando son necesarias, pero ahora no... no podrías...

No hay comentarios:

Publicar un comentario