Noche a noche veo el pasado ante mí, y los recuerdos que una vez fueron tristes lo siguen siendo, cada día al despertar es una batalla conmigo mismo para poder despertar de verdad, y no sólo pensar que me levanto para ir a algún lugar, sin destino, sin rumbo, nada de esto ya es igual.
Noche a noche veo el pasado ante mí, en una habitación, rodeado de recuerdos que yo mismo planté, con la agonía de saber que mañana será un día nuevo, pues aquí solo estoy, donde las paredes me recuerdan mi pasado y sin ninguna ventana puedo presenciar el futuro.
Noche a noche, mi alma llora por un pasado, noche a noche mi alma muere un poco mas, noche a noche, despierto desesperado tratando de olvidar algo que nunca fue, el poder creer que algo pasó, no lo hace verdad, pero el creer que algo se olvidó, no lo hace olvidar, y eso es lo peor de todo.
El alma no es más que los sentimientos reflejados, las sensaciones vividas, las cosas que queremos decir y no podemos, las cosas que decimos y nos arrepentimos, las lágrimas que a escondidas uno suelta, las ganas de morir por un segundo y que ese segundo dure años, para tener un tiempo de tranquilidad sin nada que pensar, para ver al mundo con ojos de verdad.
viernes, 21 de octubre de 2011
sábado, 1 de octubre de 2011
01/10/2.011 - El Campo de Batalla.
Hoy me he levantado temprano. Sobre las nueve de la mañana. Me he duchado, tengo prisa.
Corriendo a la parada del autobús. A las 11 estábamos allí, esperando...
Lydia, Tamara (su hermana), Carmen, y yo. Nada que decir, hemos ido al cine a ver "Los Tres Mosqueteros". La película ha sido realmente entretenida. Todo comienza varias horas más tarde. Habíamos vuelto ya, en el portal de Carmen, he empezado a hablar con ella.
Su hermana está siendo muy amigable últimamente, y es malo. Son cosas raras, ¡me quiere partir las piernas! ¡Eso es lo que me faltaba ya!
Me ha dicho que no me deje llevar por la seguridad, porque no sería el primer chico al que la chica de 11 años ha destrozado. Es mucho más por dentro. No es una cría. Lo sé.
He comparado el amor que siento por Carmen con un campo de batalla y me ha expulsado de él diciendo que no quiere volver a hablar del tema. He asentido con la cabeza, con ganas de llorar. No la entiendo, hay veces que no la entiendo.
Dice que tengo que ser negativo con las esperanzas. He sido negativo toda mi vida, y pierdo una oportunidad de ser positivo. No quiere escucharme, no me guarda rencor, pero no está dispuesta a perdonarme aún, quizás nunca.
Creo que la he perdido para siempre. He sido demasiado estúpido.
He llegado a casa después de hablar durante más de 20 minutos, y me he puesto a llorar. Quiero suicidarme, quiero morir. No quiero sentir nada, dejadme morir. Se ha iniciado una discusión en mi antiguo estado de Tuenti y casi no lo soporto. ¡QUIERO MORIR!
No, no. He estado hablando con Fran, el chico con el que está saliendo Celia, y la verdad, Raquel también me ha ayudado mucho. Quiero hablarle del tema a Carmen, pero no quiero seguir destrozándolo todo. He de contenerme. Tranquilidad.
En ese campo de batalla, mi espada se ha roto y me he visto superado por su ejército. Ahora sólo me queda seguir viajando, recuperando fuerzas. Si me la vuelvo a encontrar, la saludaré.
Es así. Si llega algún momento en que quiera pasar su tiempo conmigo, aquí me tendrá. De lo contrario, tendré que buscar otro campo de batalla en el que combatir. La vida es así.
Luchas, y ganas, o pierdes.
Llevo siempre el "No" delante del "Sí". Negativo.
Pero al fin y al cabo, sigue siendo mi amiga. No puedo darle la espalda...
Corriendo a la parada del autobús. A las 11 estábamos allí, esperando...
Lydia, Tamara (su hermana), Carmen, y yo. Nada que decir, hemos ido al cine a ver "Los Tres Mosqueteros". La película ha sido realmente entretenida. Todo comienza varias horas más tarde. Habíamos vuelto ya, en el portal de Carmen, he empezado a hablar con ella.
Su hermana está siendo muy amigable últimamente, y es malo. Son cosas raras, ¡me quiere partir las piernas! ¡Eso es lo que me faltaba ya!
Me ha dicho que no me deje llevar por la seguridad, porque no sería el primer chico al que la chica de 11 años ha destrozado. Es mucho más por dentro. No es una cría. Lo sé.
He comparado el amor que siento por Carmen con un campo de batalla y me ha expulsado de él diciendo que no quiere volver a hablar del tema. He asentido con la cabeza, con ganas de llorar. No la entiendo, hay veces que no la entiendo.
Dice que tengo que ser negativo con las esperanzas. He sido negativo toda mi vida, y pierdo una oportunidad de ser positivo. No quiere escucharme, no me guarda rencor, pero no está dispuesta a perdonarme aún, quizás nunca.
Creo que la he perdido para siempre. He sido demasiado estúpido.
He llegado a casa después de hablar durante más de 20 minutos, y me he puesto a llorar. Quiero suicidarme, quiero morir. No quiero sentir nada, dejadme morir. Se ha iniciado una discusión en mi antiguo estado de Tuenti y casi no lo soporto. ¡QUIERO MORIR!
No, no. He estado hablando con Fran, el chico con el que está saliendo Celia, y la verdad, Raquel también me ha ayudado mucho. Quiero hablarle del tema a Carmen, pero no quiero seguir destrozándolo todo. He de contenerme. Tranquilidad.
En ese campo de batalla, mi espada se ha roto y me he visto superado por su ejército. Ahora sólo me queda seguir viajando, recuperando fuerzas. Si me la vuelvo a encontrar, la saludaré.
Es así. Si llega algún momento en que quiera pasar su tiempo conmigo, aquí me tendrá. De lo contrario, tendré que buscar otro campo de batalla en el que combatir. La vida es así.
Luchas, y ganas, o pierdes.
Llevo siempre el "No" delante del "Sí". Negativo.
Pero al fin y al cabo, sigue siendo mi amiga. No puedo darle la espalda...
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