sábado, 19 de marzo de 2011

18/03/2.011 - Carta desde la Luna

La Luna, a 18 de Marzo de 2.011.

¡Hola!

Sí, sé que en el remitente no pone quien soy, ni siquiera mi dirección. Sólamente viene ese apartado de correos barato que alguien como yo se puede permitir. Y no, no pienso decirte de momento quién soy…
Aunque a decir verdad, puede que sí esté un poco loco. Pero claro, con esto quizás sólo aumente tu desconfianza. Aún así, confiaré en que no sea así.

Espero que no te molestes por no saber esta información (Nombre, apellidos, dirección…), aunque he de decir que me costó lo suyo poder encontrarlo todo.

En cuanto a mí, y para que no te asustes… Quizás sea un chico demasiado corriente. Algo tímido, y por qué no, mucha gente cree que como todos, tengo puntos extraños y diferentes.
Poco a poco te iré contando más sobre mi, y a lo mejor, un día sabes quien soy. Pero quiero que lo descubras tú… Porque yo seré el lanzador de aviones.

Gracias por dedicarme algo de tiempo. Si quieres responderme… sólo tienes que escribir al apartado de correos que te he dejado en el remitente.

"Anónimo".

jueves, 10 de marzo de 2011

10/03/2.011 - No Puedo Dormir

Hay montones de personas que les pasa, ¿verdad? No parece algo grave. Es más, normalmente para las personas que lo padecen, no lo es. Lo verdaderamente grave es aquello que nos produce insomnio, esa pesadilla que está tan arraigada a nosotros que por mucho que nos zarandeemos no se nos despega, como las pulgas de los perros. Esa sombra que todos tenemos, que cada vez se alarga más y mas, y nos sigue allá donde vayamos; esa bola en el estómago que nos lo revuelve y nos da malestar; esa carga que pesa como cien pianos atados y arrastrados; esa mentira que debes guardar para no decepcionar ni destruir a tu gente.

A todos nos gusta remolonear en el catre, ¿verdad? estar dando vueltas dentro de esas sábanas calentitas y acogedoras. No nos gusta pasar frío al salir para lavarnos la cara, ni tampoco ir andando a nuestros respectivos lugares de trabajo y/o estudio. preferimos quedarnos con el pijama hasta las 5 de la tarde, que nos vestimos para ver un rato a los amigos/as y/o novio/a. Para despejarnos, vaya. Pero así no va España p'alante.

Cuando uno tiene mucho tiempo libre, le da por pensar. Cosas originales, cosas ya muy manidas, sentimentalismos, barbaridades, cosas agradables, y desagradables. ¿Nunca os ha pasado que no queréis pensar en algo y cuanto más lo intentáis, más pensáis en ello? Es una sensación muy claustrofóbica no poder librarte de tu propia mente, de tus propios pensamientos... como esos sueños en los que te persigue un escorpión gigante y no podéis correr, tenéis los pies paralizados, o sencillamente vais a cámara lenta mientras el escorpión os observa y se acerca lenta e irremediablemente...

Una mentira puede llegar a convertirse en el escorpión más gordo de la historia de los escorpiones gordos. Rezad para que no os pille en un sueño. Para mí, ya es demasiado tarde. Lo veo venir... y sonríe. Yo lo espero, no corro en dirección contraria. ¿Para qué? Es un callejón sin salida. Igual si lo observo durante suficiente tiempo, se me ocurre un plan de fuga... o de ataque. He jugado a demasiadas aventuras gráficas como para turbarme ahora. El problema es que no tengo objetos en el inventario, ni el escorpión está por dialogar...

Solo espero no volver a caer en el mismo error otra vez a lo largo de mi vida. Nunca más debo esconderme de mis errores. Debo aceptar lo que soy y lo que hago, y no ocultarlo. En tres palabras: dar la cara.

Pero sigue sonriendo. Sabe que ha ganado esta ronda, pero yo no muero tan fácil. "Bicho malo, nunca muere"

Moraleja: Niños/as, no digáis mentiras. No por tener contentos a vuestros padres y amigos, ni por ser mejores personas. Hacedlo por vuestra salud mental y por vuestra tranquilidad espiritual. De nada.

miércoles, 9 de marzo de 2011

Presentación.

Aquí me presento. Mi nombre es Aarón Sarrión Acosta, tengo 15 años y voy al instituto Albert Einstein. ¿Mis gustos? Ella. La chica por la que me levanto todas las mañanas. ¿Mis aficiones? Esto. Escribir. Aquí advierto de una cosa: esto puede parecer un diario, quizá en algún momento lo fuese, pero la imaginación de un escritor supera la realidad. Quizá crea que estoy en un libro, seguramente, lo creo. Reconozco mi mal carácter que, por mucho que lo aplaque, siempre consigue hacerse notar. Tímido, muy tímido soy, y sobre todo con ella. A su lado todo es raro, aunque a la misma vez agradable. ¿Su nombre? No lo escribiré.

¿Familia? No pienso hablar de ella, bueno sí, pero no profundizaré mucho. ¿Amistades? En transacción. Hasta hace poco, tuve una gran amistad con un grupo, pero todo fue al traste. ¿Que qué ocurrió? Esa malísima persona, la cual cae bien a la mayoría de la gente, dejó de ser mi mejor amigo, a alguien que ni me mira a la cara. ¿Por qué? Ni él lo sabrá. Me hizo creer que era su mejor amigo, cuando realmente era su marioneta. ¿Su especialidad? La falsedad. Otras dos personas también fueron amigos míos –o eso creía-,pero dejaron de hablarme cuando su líder lo hizo. Ellos son ahora sus marionetas. ¿Me dan pena? NO. Rotundamente no. Uno es un chaval de mi edad, casi raquítico, y un payaso que cree que tiene gracia. Su humor es el pegar o empujar a personas para que se den contra otras o se caigan al suelo, y así reírse él y los de su alrededor, haciendo que el agredido pase vergüenza. Es bueno en los estudios, el mejor, sí, pero es hipócrita y aprovechado. A simple vista parece de la otra acera. La otra es una gran persona que ha seguido a una chica porque no sabe actuar por sí mismo. Es muy sensato pero a la vez lameculos. Pero nunca, repito: nunca me darán pena.

Los que sí me dan pena son los abandonados por el payaso. Son cuatro personas que no saben actuar por sí solos, y necesitan a alguien al que seguir. Han sido dejados por ser “raros” según su antiguo líder. Ahora deambulan sin rumbo fijo, desorientados como un ciego en un gran bosque. Se acercan a mí, yo me aparto. Quiero aparentar que estoy entero, sin derrumbarme, y, aunque débilmente lo consigo, se lo creen. Son personas sin mal. Intento irme a otros lugares, también desorientado. Me voy con mi única luz en un mundo de sombras, estoy muy bien con ella, quiero besarla, abrazarla, pero no puedo decirle que la amo. A consecuencia de ello me aparto de allí, me siento extraño. Luego voy a otro lugar, estoy bien, pero sin razón alguna me voy. Quiero encontrar mi sitio. Soy como una gota de aceite en un gran lago de agua.